Información para las guarderías
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades encuentran que los niños menores de 5 años de edad corren un mayor riesgo de desarrollar complicaciones a causa de la influenza. El riesgo es mayor entre los niños menores de 2 años de edad. Es importante saber que los bebés menores de 6 meses representan un grupo particularmente vulnerable porque son muy pequeños para recibir la vacuna de la gripe estacional o del virus de la influenza H1N1 de 2009. Como resultado, las personas responsables de cuidar a estos niños constituyen un grupo de alta prioridad para la vacunación temprana.
La vacunación contra la influenza es el principal medio de prevención de la influenza. Asimismo, se recomiendan medidas de control contra el contagio para reducir la propagación de la influenza. Sin embargo, los entornos de infancia temprana presentan desafíos únicos para el control del contagio debido a una población altamente vulnerable, el contacto interpersonal cercano, juguetes y otros objetos compartidos y la habilidad limitada de los niños de entender o practicar una buena etiqueta respiratoria y de higiene de las manos. Por eso, los padres, proveedores del cuidado de bebés y los funcionarios de salud pública deben estar al tanto que incluso bajo las mejores circunstancias, la transmisión de una enfermedad contagiosa como la influenza no puede prevenirse completamente en ambientes donde se cuidan bebés u otros entornos. Ninguna política puede mantener a todas las personas potencialmente contagiosas fuera de estos ambientes. El propósito es proporcionar pautas actualizadas para reducir la propagación de la influenza en ambientes donde se cuidan bebés.
